Pushunis

26 de agosto 2007

Todo empezó a las 9 a.m. mi despertador sonaba al igual que mi teléfono, avisándome que ya era hora de levantarme y que el día que había esperado durante un año había comenzado.

De un salto ya estaba arriba, preparando algo para tomar y las cosas que iba a llevar, ya sea la compu, la plata, reservas, etc.

11:30 a.m. estaba saliendo para la casa de Maru, 11:50 empecé a buscar un bendito radio taxi para poder ir al restaurante, ingenuamente creí que iba a ser fácil conseguir un taxi un domingo con lluvia hasta que marque tantos números como llegué a conseguir. Radio taxis que jamás atendieron, dos de ellos me llamaron la atención. El primero me atendió una mujer que dijo algo que fue in-entendible y me dejó con una publicidad en espera que describía los servicios de la compañía, 3 minutos después cansado de esperar y que no pase nada corté y llamé a otro en el cual me dijeron que "los días de lluvia no trabajaban con gente que no tengan como clientes frecuentes", una vergüenza.

12:15 p.m. y sin conseguir un taxi, estaba parado frente a su puerta con el peluche por el que ella había insistido tanto tiempo antes, y que Melanie (mi hermana) había delatado por teléfono cuando yo pretendía sorprenderla. De todos modos, su cara de sorpresa terminó de despertarme e hizo que olvidara mi ira hacia las compañías de taxis por un momento.

minutos después de dejar el peluche en su casa, le digo "esperame que voy a buscar un taxi a la puerta", de los 10 taxis que pasaron a 60km/h pude parar uno el cual frenó y me dio una gran alegría. En el instante que pongo un pie en el auto me doy cuenta que el chofer era nada mas ni nada menos que el tío de ella, habiendo tantos taxis en Baires lo que menos iba a pensar es que iba a tener tanta mala suerte, sabiendo el todo esto lo primero que me dijo "queres tomarte otro?" a lo que yo respondí mientras puteaba internamente "no, todo bien...".

después de soportar durante 10' el olor que había en ese auto, en el cual estábamos con las ventanillas cerradas y soportando que "el taxista" haga comentarios como "estoy re resfriado..." mientras se tragaba los mocos, llegamos al restaurante y el dijo "bueno vallan, no les cobro", después de varios intentos de pagarle dijo " se lo regalo a ella el viaje, usen la plata para tomar un café o algo" $8 creo que salía el viaje o algo por el estilo. Bajamos del taxi, cruzamos al restaurante (elegido por ella) ya que busqué 3 días un restaurante que me agrade y sea acorde a la situación y solo encontré uno el cual elegí para la noche ya que era  muy romántico.

El restaurante se llama "La Viña del Abasto", el cual eligió estratégicamente cerca del hotel para no andar dando vueltas por toda la ciudad como fue el año pasado que perdimos la mitad del día en colectivos varios.

Junto con nosotros entró un hombre con un cajón de pollos en una carretilla, el restaurante me pareció sinceramente un almacén, en el momento que cruzamos la puerta ella y yo nos miramos mutuamente a lo que ella acotó "queres que vallamos a otro lugar?", mi respuesta "ya estamos acá, ya fue", la persona mas joven del restaurante tenia 35/40 años que era el mozo que nos atendió, el resto de las personas tenían de 50 en adelante. En el momento en que pido una mesa para dos el hombre que estaba parado en la puerta nos dice, "ahí a la vueltita". Al girar "a la vueltita" vemos que la única mesa de 2 está justo al lado del baño, después de hablar con uno de los mozos del local terminé sentado en el mismo lugar, ya que era LA única mesa de 2 que tenían en todo el restaurante y estaba muy convencido que no podía separar una mesa de cuatro. Pedimos como entrada una tabla de mozzarella que tenia aceite de oliva y estaba condimentada con algo que no llegue a identificar si era o no albaca. Debo decir que la entrada no estuvo de 10 ya que no era algo como para decir "que entrada" pero zafó, para comer pedimos los 2 lo mismo "matambrito de cerdo con papas", el mozo nos dijo que pedía una porción para compartir (grande) porque 2 porciones iba a ser mucho. 20/25 minutos después (comprensible) apareció con la bandeja que tenia 6 cortes de matambrito, admito que estaba muy bueno el plato principal, pero poco (o yo como mucho o era un poco chica la porción).El postre fue para mi un charlotte y para ella un almendrado, no habían grandes postres, ambos muy buenos. Llamo con la esperanza de conseguir un taxi y que llegue mientras terminábamos el postre y pagábamos, pido un coche y me dicen que en 20' está en la puerta. La cuenta del restaurante pisó lo cuarenta y pico (poco, con lo que habíamos presupuestado para el almuerzo).

La lluvia seguía como con ganas de quedarse, salimos 25' después de pedir el taxi, muertos de frío llamo a la empresa de radio taxis y le digo que llamaba de san Luis al 3000 y me dice la chica tan simpáticamente "dame un segundo" un minuto después me atiende y me dice "mira acabo de conseguirte uno para dentro de 8 minutos", obviamente lo cancelé y me subí al primero que pasó.

Llegamos al hotel, "Hotel Cuatro Reyes", un hotel de cuatro estrellas muy lindo y el conserje de la tarde, un "hombre" de ojos sospechosamente azules francia y muy mal aliento nos pregunta a nombre de quien está la reserva. El hotel hermoso yo lo había visto cuando fui a pagar (dos semanas antes), el conserje nos entrega las tarjetas de la habitación y nos indica que es la 511, 5° piso habitación 11. Subimos y después de un rato de ver y jugar con todas las perillas de luz y todas las cosas típicas de un hotel "bolsitas raras, limpiadores de calzado, caja fuerte, los cepillos de dientes en bolsitas con etiquetas, maquinita de afeitar, secador de pelo, pañuelitos descartadles, shampoo, etc." y de leer las instrucciones del servicio de lavandería y del "room service". Encendemos la compu para mostrarle a ella el detalle de las fotos publicadas referidas a la fecha, y nos encontramos que el supuesto servicio de "Wi-Fi en todas las áreas del hotel" no estaba del todo bien (no existía red wifi en el 5to piso), abrimos la ducha (para que se valla calentando el agua) y tras escuchar un ruido sospechoso en el baño corro hasta ahí y me encuentro que el bendito duchador, por no decir el "duchador de m...", había enloquecido a raíz de la fuerza del agua mojando TODAS nuestros toallones, finalmente salimos para ir a merendar (aun no sabíamos donde).

Al salir hablé con el conserje de turno, quien me dijo que si tenia la compu a mano me fijara en la puerta de la habitación 411 (la misma habitación pero del cuarto piso) a ver si ahí encontraba la red porque la del 5° piso no estaba andando bien, después de fijarme y confirmarle que había efectivamente unas 8 redes ahí me dice que en ese piso no puede pasarnos y que cuando volvamos al hotel nos cambiaban a la 311 (tercer piso) y que teníamos que sacar lo que tengamos en la habitación porque por temas legales no podían tocar nada (lo cual me parece correcto), dejamos un bolso en la recepción y la habitación 511 echa un desastre y nos fuimos a merendar.

Paramos un taxi en la puerta (a esta altura ya me había resignado a conseguir un taxi por teléfono), y nos miramos mutuamente y dijimos "a donde vamos" después de hacer 2 cuadras a 1/2 kilómetro por hora, terminamos optando por lo clásico para nosotros "abasto", decidimos merendar en "Tentissimo" (una especie de confitería en el patio de comidas), teníamos en claro que no era el lugar mas económico para merendar pero que las tortas de ahí son insuperables y dada la situación de que ya veníamos ahorrando en el almuerzo y el primer taxi, nos dimos el gustito.

Domingo en el abasto y con lluvia, había que hacer cola hasta en las escaleras mecánicas, de las cuales algunas no funcionaban y la gente se amontonaba, lo que hacia difícil transitar. La merienda salió unos $23, dolió un poco y nos llenó demasiado.

Cine... Estuvo bueno como de costumbre, eso si no comimos nada porque de ahi hibamos al resto y sino no hibamos a tener hambre después. La Película empezó 8:30 p.m., vimos "ahora son 13" y estuvo espectacular, hace rato esperábamos que se estrene. Salimos, casi corriendo de la sala eran las 10:35 p.m. y teníamos reserva para las 10pm en "Xena", previamente yo había hablado con Gabriela, quien me había tomado la reserva y le había informado que hibamos a llegar un rato tarde, pero era el primer domingo que abrían ya que el resto lo abrieron según me contaron hace unas semanas. Tomamos un taxi en la puerta del abasto, el chofer escucho se ve que hablábamos entre nosotros que hibamos a llegar re tarde y como buen taxista le metió a fondo, 11:10 p.m. estábamos entrando a el restaurante ubicando en Olazábal al 1700, en el barrio de Belgrano. Nos recibió "Vicent Cassel"(el actor de Oceans Twelve), bueno en verdad no era el pero era igual, aquí una foto de Vicent.

Era igual pero con camisa negra. después de ver la carta con platos bastante raros para mi gusto decidimos pedir como entrada Brusquetas Capresse y Brusquetas de Hongos y Brie, la verdad no tuvieron mucho éxito. A mi no me gustó mucho y a ella tampoco, pero teníamos pan calentito y queso para untar y el ambiente era perfecto, con luz tenue y la música, jazz que no dejaban que perdiéramos las esperanzas, además de la buena onda de el mozo.

De plato principal pedimos, yo ñoquis Flaming Lips (no me preguntes que significa pero era una salsa tipo queso) ella pidió Suprema Maryland con papas noisette (suprema con salsa blanca, panceta y algunas cosas mas si no me equivoco), estuvo muy bueno el plato principal de ambos, las porciones generosas y bien decoradas con platos diferentes para cada opción. Lamentablemente no había mousse o tiramisú y los postres que habían eran muy pesados y no habíamos podido terminar los platos principales ya que eran grandes y no veníamos con mucha hambre, por lo que pedimos un taxi, un "Radio Taxi" que finalmente mandaron a tiempo y sin vueltas (me sorprendí).

El taxista nos preguntó que tan apurados estábamos, cuando yo dije "no hay apuro" ella dijo "muy apurados" jaja, el taxista agarró la autopista que (no se como se llama) que está donde empieza la 9 de julio y yendo a 100km/h en 15 minutos estábamos en el hotel, cagados de frío esperando que la calefacción caliente un poco la habitación que era un freezer pero ordenada y limpia (ya que nos habían cambiado por el Wi-Fi y ahora estábamos en el 3° piso).

5 minutos después de que nos acomodáramos tocó la puerta el dueño del hotel (hasta donde se), para traernos una botella de champagne "Chandon" cuando nos tenían que traer un "Federico de Alvear" eso estuvo bien, aunque el champagne no me gusta pero para un brindis viene bien.

Tres cosas que nos sorprendieron, la manija del baño se salió, la cama no era una cama matrimonial sino que eran dos somiers de plaza y media juntos y armados como una cama matrimonial, a lo que se puede suponer que amanecí durmiendo en el medio de los 2 colchones recostado sobre la parte de abajo del colchón, y el agua del baño que se calentaba y se enfriaba cuando quería y no dejaba que uno se bañe en paz. A pesar de estos detalles volveríamos a ese hotel ya que además de ser limpio y lindo tiene buena atención tiene un ventanal del piso al techo y de el largo de toda una pared que da a Av.Independencia, muy lindo para cuando nos despertamos abrir las cortinas y ver a la avenida mientras pedíamos el desayuno ya que ni loco me levantaba a ir al comedor, ella si.

El desayuno consistía en cortados, tostadas, manteca, mermeladas, fiambre, pancitos, ensalada de frutas, jugo de naranja exprimido y creo que nada mas. A eso hay que sumarle que teníamos los "Petit four" (masas secas) que nos habían dejado en la habitación.

Salimos a las 3 p.m. del lunes 27 el conserje nos dijo que podíamos quedarnos con las tarjetas que usamos para abrir la puerta de la habitación como recuerdo, lo cual nos puso contentos a pesar de que ya nos habíamos servido de recuerdos antes de que el conserje nos lo dijera, jaja. Bueno che!, las toallas no las tocamos! no tenían ningún logito ni nada, me parece que se avivaron que la gente se las llevaba de recuerdo jaja.

Bueno para finalizar la joda les paso un recuento de cuanto se necesita para salir un día y "desbarrancar" de este modo, calculando hotel, restaurantes y taxis llegué a calcular $503.- sin incluir el peluche que salió sus pesos...

Asi que ya sabes antes de ponerte de novio pensalo un par de veces, los años pasan y después cagastes, y NUNCA confíes en los "radio taxis".

TE AMO MARU GRACIAS POR LOS 3 MARAVILLOSOS AÑOS MAS LINDOS DE MI VIDA!!!